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La función de un espejo puede parecer sencilla. Observar nuestro propio reflejo. Pero en el arte de la decoración del dormitorio, un espejo es mucho más. Unido a un tocador o una cómoda, sirve para crear un espacio íntimo dentro del dormitorio. Y ubicado en el ángulo correcto, aporta luminosidad, profundidad y funcionalidad a la habitación.

 

decoración del dormitorio

 

Frente a una ventana, reflejará la luz natural, repartiendo luminosidad por toda la estancia mientras que, al caer la tarde, potenciará el efecto relajante de la luz de las velas o de las lámparas de noche.

Además, podemos prestarnos al juego de los espejos en el que, a diferencia de en otros, siempre se gana. Si se combina un espejo de pared con los espejos de cuerpo entero con lo que podemos equipar nuestros armarios, la sensación de tamaño del espacio se multiplica, creando reflejos interesantes del resto de muebles del dormitorio.

Por eso los espejos se vuelven imprescindibles en la decoración del dormitorio, ya que además de ser funcionales aportan un elemento decorativo y elegante.

 

decoración del dormitorio decoración del dormitorio

 

En Monrabal Chirivella pensamos en todos y cada una de las piezas de mobiliario que necesita un dormitorio de matrimonio por eso creamos líneas completas, con un mismo estilo y esencia, cuyos elementos comparten detalles, acabados y continuidad visual. Incluidos los espejos.

Los de la colección Nicol contemplan opciones con marcos de líneas suaves lacados en lino, blanco, color perla o cerezo mientras que los de la línea Valeria, sencillos y acogedores, complementan a la perfección cómodas y vestidores.

Por su parte, los espejos de la colección Pasión, se pueden adquirir en roble fumé, roble y lacado en lino. Sus esquinas redondeadas son su rasgo más característico.

 

decoración del dormitorio

 

Los de la línea Valeria, con exquisitos detalles en los bordes, conforman piezas únicas para la decoración de dormitorio y están disponibles en roble, roble fumé, lacado en blanco y lacado en arena.

En el caso de Olivia, la vanguardia en su seña más distintiva. Sus espejos, en chapa natural de cerezo y en lacado color lino, aportan a esta línea el contraste perfecto entre lo moderno y lo tradicional, mientras que los de la colección Mar, de bordes prominentes, crean ambientes elegantes y desenfadados al mismo tiempo.

Sin olvidar Valentina, etérea, contemporánea y cosmopolita, cuya dualidad en formas y materiales se materializa también en unos espejos que respetan la premisa de neutralidad cromática de toda la colección.